Corte de pierna de cordero, jugoso y con un sabor profundo que se realza al cocinarlo lento. Ideal para adobar con ajo, orégano, comino y un chorrito de aceite de oliva antes de hornear varias horas hasta que la carne se desprenda del hueso. Combina perfecto con arroz con gandules, puré de papa o unos tostones crujientes. Si no lo vas a cocinar el mismo día, guárdalo bien envuelto en el refrigerador y consúmelo en un par de días, o congélalo para conservar su frescura por más tiempo.