Chuleta de cerdo con el kan kan, ese borde de piel y grasa que se fríe hasta quedar dorado y crujiente, mientras la carne se mantiene jugosa por dentro. Es uno de los cortes más queridos en la cocina puertorriqueña, perfecto adobado con ajo, orégano y sazón antes de freír. Sírvela con arroz blanco, habichuelas guisadas y unos tostones para un plato completo y contundente. Guárdala en el refrigerador si la vas a cocinar pronto, o congélala bien envuelta para conservar su frescura.