Esta piña cabezona es de San Sebastián, Puerto Rico, y es una piña grande y pesada, de unas 8 libras, con ese dulzor tropical clásico, un mordisco jugoso y un aroma floral bien perfumado que llena la cocina apenas la cortas. Disfrútala en rebanadas frescas, licuada en jugo, o a la parrilla junto a cerdo para un contraste dulce en el plato. Por su tamaño, es ideal para compartir en una reunión familiar. Guárdala a temperatura ambiente hasta que madure, y luego pásala a la nevera para que se conserve fresca por más tiempo.