El kale ruso es una hoja de sabor dulce, sin el amargor típico de otras variedades de kale, con tallos morados que también puedes comer sin problema. Cultivado en Puerto Rico, es ideal para saltear con ajo y aceite de oliva, añadir a sopas y guisos, o licuar en un batido verde con piña o guineo para suavizar el sabor. También rinde bien horneado en el horno hasta quedar crujiente, como chips de kale. Guárdalo en la nevera envuelto en una toalla de papel húmeda dentro de una bolsa o envase, para que se mantenga fresco varios días.