Esta levadura seca activa es el ingrediente clave para lograr panes y masas que suban con una miga suave y aireada. Actívala en agua tibia con un poco de azúcar antes de mezclarla con la harina, y úsala para pan casero, pizza, pan de agua o hasta para un pan de mallorca dominguero. Es práctica porque no necesita refrigeración antes de abrirse y rinde para varias horneadas. Una vez abierto el sobre, guarda el resto bien cerrado en un lugar fresco y seco, o en la nevera, para conservar su poder de fermentación.