Pique picante a base de maní tostado, con esa textura espesa y ese sabor a nuez tostada que le da personalidad a cualquier plato. Es un condimento versátil y con buen nivel de picor, perfecto para darle vida a un arroz blanco, unas habichuelas o hasta un pedazo de pan. Pruébalo también sobre carnes a la parrilla o mezclado en un mofongo para un toque diferente. Guárdalo en la nevera después de abierto y agítalo bien antes de usar, ya que el maní tiende a asentarse en el fondo del pote.
Todo “empezó con una máquina de tortillas vieja en el garaje de nuestra casa haciendo las recetas de mi abuela Doña Lola”, afirma Daniel Rivera Ramos, uno de los tres hermanos fundadores de…