Este boule de masa madre de Bobet's tiene una corteza gruesa y crujiente que se rompe al primer corte, revelando una miga suave, aireada y con ese toque ácido característico de la fermentación natural. Es un pan versátil: perfecto para acompañar un mofongo, hacer tostadas con mantequilla o mojar en un sancocho calientito. Su textura firme también aguanta bien los rellenos, así que funciona de maravilla para sándwiches. Guárdalo en una funda de papel a temperatura ambiente y consúmelo en dos o tres días para disfrutar su mejor corteza, o congela las rebanadas si quieres conservarlo más tiempo.