Nuestros pepinos vienen en tamaños variados, perfectos para ensaladas frescas, encurtidos (pepinillos) y muchos otros usos en la cocina. Tienen la piel fina y crocante y un interior jugoso y refrescante, ideal para picar en cubitos, hacer un rico agua de pepino o simplemente comer en tiritas con un poco de sal y limón. También quedan bien en sándwiches o acompañando un plato de arroz con habichuelas para refrescar el paladar. Guárdalos en la nevera, preferiblemente en la gaveta de vegetales, y se mantendrán crocantes por más tiempo.