Estos pasteles de pollo tienen una masa de guineo, calabaza y yautía, rellena con carne de pollo, recao, cebolla, pimientos, aceitunas, garbanzos y especias bien sazonadas. Es el plato navideño por excelencia, pero se disfruta rico en cualquier época del año, con una masa suave y ligeramente dulce que equilibra el relleno sabroso y bien condimentado. Hiérvelos en su envoltura directo del congelador, o cocínalos al vapor, hasta que estén bien calientes por dentro. Mantén el paquete congelado hasta el momento de cocinarlos, y disfrútalos con un poco de arroz blanco o un toque de ketchup.