El pan brioche pullman de Bobet tiene esa miga suave y esponjosa característica del brioche, con un ligero toque dulce y mantecoso gracias a la mantequilla y los huevos en su receta. Su forma rectangular lo hace ideal para tostadas parejas, sándwiches o un buen French toast los fines de semana. También es delicioso solo, tostado con un poco de mantequilla o mermelada. Guárdalo en su bolsa bien cerrada a temperatura ambiente por unos días, o congélalo en rebanadas para que dure más tiempo.