Esta mostaza orgánica tiene un sabor clásico, ligeramente ácido y picante, perfecto para untar en sándwiches, hot dogs o hamburguesas. También funciona muy bien como base para aderezos, marinados de carnes o para darle un toque extra a una salsa casera. Combínala con miel para un glaseado rápido sobre pollo o cerdo a la parrilla. Guárdala en la nevera después de abierta y ciérrala bien para que mantenga su sabor y textura por más tiempo.