Un cartón de 30 huevos de colores, con cáscaras en tonos que van del azul y verde al marrón y rosado, según la gallina que los puso. Por dentro, son huevos frescos de sabor clásico, perfectos para desayunar revueltos, en tortilla, hervidos o para hornear tus postres favoritos. El color de la cáscara no cambia el sabor, pero sí le da un toque especial y divertido a tu nevera o a la mesa del desayuno. Guárdalos refrigerados en su cartón original para mantenerlos frescos por más tiempo.