Frijoles cannellini, ya cocidos y listos para usar, con esa textura cremosa y un sabor suave que los hace tan versátiles en la cocina italiana y en la nuestra también. Son perfectos para una sopa minestrone, una ensalada con atún y cebolla, o simplemente salteados con ajo y aceite de oliva como acompañante. Solo escúrrelos y enjuágalos antes de usarlos. Guarda lo que sobre en un envase cerrado dentro de la nevera y consúmelo en los próximos días.